jueves, 17 de octubre de 2013

Ya no diré nada

8 de la mañana, algo ha cambiado.
Me miré en el espejo y ya no te recordaba. Quizá el calor del verano ablando mi alma aquellos días, pero ahora ya hace frío. Puede que todo aquello no fueran más que atisbos de ilusión solidificadas en algún lado de mis entrañas. Y se derritieran con el calor del verano...
Ganas de amar dicen.
Y sí, tendré que mirarte a los ojos como aquel último día. 
Pero no... ya no diré nada.