Pero ya no importa.
Ahora mis cicatrices cuentan historias. Dicen que sólo los derrotados conocen el amor, y que cuando ese momento pasa, descubrimos la fuerza desconocida que existe en cada uno de nosotros.
Y así es.
Aquí estoy para ser amada y amarme, para jugar con mis cabellos y mirarme. Andaré sola, con los pies desnudos, en silencio para poder escucharme. Y soñaré, soñare con volver a verme.