domingo, 28 de julio de 2013

Bajo la lluvia

/Ejercicio: 5 obstrucciones/


1.escena
…………..

Mientras las hojas se suicidan, un hombre de sombrero negro huele el humo de su café, sin quitar de su vista la ventana de la segunda planta del edificio de enfrente. De pronto la luz se enciende, pone diez dólares en su sombrero, lo deja en la mesa y sale corriendo.

Al salir choca con un vagabundo que esta pidiendo limosna en la entrada del café y el ramo de petunias rosas que lleva en la mano sale volando por los aires. Le pide disculpas mirándole a los ojos mientras busca algunas monedas en su chaqueta. Las arroja en su vaso y volviendo su mirada a aquella ventana cruza la calle entre los cientos de coches que circulan en ese momento.
Llega a la puerta de aquel edificio, sube corriendo las escaleras y sin recuperar el aliento toca el timbre nervioso. Se oye el cerrojo, alguien abre la puerta pero al mirarla la emoción le desborda, se le nubla la vista y cae fulminado al suelo. 

2.escena
………….

El viento los llevo como un abrazo hasta el otro pueblo, volaron como trompos, con las cuatro patas anudandoseles en el viaje y en un oportuno acercamiento él aprovecho para morderle el cuello.
Pero ella lo zarandeo con sus alas hasta lanzarlo bien lejos. Y voló, mas alto que nunca para no ser alcanzada. La perdió de vista entre las nubes y agotado ya de agitar sus alas, se despertó. Desde aquel día, desde aquel sueño no dejo de buscarla.  

Y un día de mercado, la vio. 
Sus cabellos brillaban con el sol de mediodía y su perfume se mezclaba con el aroma de aquellas petunias rosas. El cerro los, la vio volando como en su sueño y la reconoció.

Y allí se quedo, mirándola entre las flores de aquel puesto que ella atendía. Sin que se notara demasiado, sin que sus miradas se cruzaran. Observo durante toda la tarde la delicadeza con la que ella trataba aquellas flores, la luz de su sonrisa y su vestido de lunares rojos que dejaba sus hombros al descubierto. 
Pero el sol cayo, y a la vez, las persianas de aquel mercado. Ella cogió su cesto de mimbre y camino una manzana hasta su casa, mientras el observaba desde lejos hasta que entró en aquel edificio.
Y allí se quedo, construyendo una vida con ella. Sabia que la había encontrado.


3.escena
………….


Unas semanas mas tarde, compro aquel puesto de paraguas en el mercado, junto al de ella. Como era tan timido, no era capaz de acercarse y se consolaba así, mirandola detras de aquellas petunias. Hasta entonces no habia vendido ni una decena de paraguas y no le importaba, porque asi  podia mirarla sin que nadie le distrayera. Pero aquel verano no paraba de llover y tanta actividad comenzó a incomodarlo. 
Las lluvias eran el reflejo de su frustacion, el sabia que la tierra conocia su tristeza y que así, acompañaba sus lagrimas. Asi que cada noche, despues de cerrar el mercado, se sumerguia bajo aquella lluvia que limpiaba su alma. Se protegia bajo sus sombrero, pues detestaba los paraguas. Y alli meditaba, pidiendole al cielo volver a verla entre aquellas nubes. Queria soñar con ella, para poder tocarla.

4.escena
………….

Era un descubrimiento al que todo el mundo tenía derecho. Por eso comenzó la guerra. Una guerra de amor, de lucha interior, de la que todos hicieron su vida entera. 

A medida que el meditaba, que se sumergía bajo aquella lluvia, el hombre fue encontrando respuestas a todas sus preguntas.
Sus sueños le fueron confirmando cada noche, con cada sueño, que ellos dos se amaban. Y aunque fuera en otra dimensión, donde su inconsciente creaba mil realidades para mostrárselo, iba conseguir vencer aquella timidez para estar a su lado. 

En su viejo cuaderno, el recopilaba todo lo que le ocurría. Iba escribiendo cada sueño, cada aventura en la que le envolvían las noches. Pero un día, en un descuido, lo perdió y tanto le dolió que ya nunca mas quiso escribir. 

Y no se sabe como, pero su historia pronto se extendió por todo el pueblo. Un día unos muchachos lo encontraron sentado bajo la lluvia y comenzaron a acompañarlo cada noche. Cada vez se unía mas y mas gente y como él todos se protegían bajo sus sombreros.
El les enseño lo que sabia. Les enseño a conectarse con sus sueños, para encontrar lo que sus almas buscaban.  Y así comenzó todo.

5.escena
………….
Poco a poco todos encontraban lo que estaban buscando.  Y cuando alguien lo conseguía, lo celebraban. 

Mil sombreros volando, mil eclipses que hacían aullar hasta a los lobos. 

Y dejaba de llover.




sábado, 13 de julio de 2013

roomiescrazyafterparty

Yo nunca bebia, pero semanas antes habia decidido que queria desmelenarme. 

Un poquito, pero solo un poquito.

Y amanecí… aturdida, y fuera de tiempo, no sabia que hora era ni donde me encontraba. Estaba bien confusa. Me costo volver a la realidad mientras despegaba mi cara de aquel cojin de raso purpura, sumergida en un inmenso charco de babas casi solidificadas. Intente levantarme y al mirar al suelo me encontre a Kevin. Allí estaba él, aquel chico rubio, que en contra de todas las normas prestablecidas dormia, comia y orinaba… en los lugares y en las formas mas extrañas que uno puede imaginarse.
Le esquive como pude… un brazo, la cabeza, su pelo rubio enmarañado, otro brazo… pero justo en aquel instante se desperto y en un intento de abrazarme me tiro al suelo. Caí desplomada sobre el, semi desnuda y empapada en el sudor que envolvia hasta las paredes. No consegui sacar las fuerzas para levantarme asi que me quede alli, durmiendo un poco mas.


Después de un tiempo indeterminable unos ruidos me despertaron, abri un ojo y vi mi brazo extendido sobre el suelo, en mi muñeca un reloj bien caro, de propietario desconocido que decia: Tuesday, 17:41.
Martes?! Madre mia! que habia pasado aquí?! La fiesta en casa fue el sábado…

Consegui soltarme de las garras cariñosas de aquel chico escoces y me dirigi a la cocina. Necesitaba beber algo o iba a morir de inanición. Fui a abrir la puerta pero había algo que lo impedia. Intente abrirla lo suficiente para poder ver lo que estaba entorpeciendo mi paso. No lo consegui así que decidí regresar y despertar a Kevin. Necesitaba beber algo que no fuese aquella agua clorificada que daban las viejas tuberías del aquel edificio.

Lo golpee varias veces, lo estire del pelo, lo escupí, le arranque los pelos de los pezones pero el no se inmutaba. Así que pensé que debía endurecer los procedimientos para lograr mi objetivo. Entonces puse mi trasero en su cara y cuando estaba apunto de escoger la clase de flatulencia que quería que experimentara… como un animal salvaje en celo se despertó. Y con su rostro entre mis nalgas escuche…

-I wanna beer!  Esas fueron sus primeras palabras. Si!

Le explique que necesitaba ayuda, que algo estaba bloqueando la puerta de la cocina. Y que si queria una cerveza tenia que ayudarme a apartar aquello que fuera. Extendio su mano para que lo ayudara a levantarse, pero mis pies resvalaron en una mezcla de suciedad, cerveza y sudor, y caimos al suelo. No pudimos levantarnos y volvimos a quedarnos dormidos uno encima de otro.


Quiza unas horas, o unos minutos mas tarde, quien sabe, me volví a despertar con más ruidos. Me levante, esta vez con mayor facilidad y me dirigí a descubrir de donde procedian aquellos golpes. Supuse que era Kevin porque habia desaparecido de mi lado. Y si, allí estaba el, golpeando aquella puerta. Sin duda queria una cerveza.
Lo ayude y juntos pudimos apartar aquello que nos separaba de la nevera. 
Cuando abrimos la puerta, yo no podía creer lo que mis ojos estaban viendo...
Un piano en nuestra cocina?!

-What that fuck -grito Kevin.

Le mire y su cara de asombro lo delataba. Se metió las manos en sus pantalones y saco la prueba del delito: las llaves del restaurante italiano donde precisamente... tocaba un piano. El mismo piano que estaba en nuestra cocina. Dios mío… no quería ni pensar en lo que había ocurrido en este intervalo de tiempo, en el que, por lo que parecía... se nos había ido la mano. Preferí olvidarlo, me gire para abrir la nevera y al intentar tirar del asa, mis manos sujetaron algo palpablemente muy diferente a lo que esperaba. Un tobillo, era un tobillo, con un zapato realmente extravagante y hortera. Mi mirada continuo por aquella extremidad. Esas piernas esbeltas y delgadas solo podían pertenecer a Laura, nuestra otra compañera de piso. Y sí, así era… Ella estaba tumbada sobre la encimera, con un brazo sobre el otro, justo enfrente de la ventada que daba a la calle. Vivíamos en un bajo, y cuando mire para afuera  pude ver que teníamos espectadores. Genial...
De pronto un flash me cejo. Retrocedí hacia atrás, resbalé y me volví a caer al suelo. Mi rodilla aterrizo sobre un rallador de cocina, yo siempre tan afortunada... Empecé a sangrar inmediatamente y en un intento de cubrirme la herida con mis manos vi que el suelo estaba cubierto por un charco inmenso de chocolate fundido.

Esto solo puede ser cosa de Laura -pense. 

Levante la vista hacia arriba. Ella seguia en la misma postura, pero veia que hacia esfuerzos por moverse. Finalmente se giro, rodo por la encimera y aterrizo sobre mi. Estaba desnuda, pero su pelo largo y el chocolate le cubrían casi todo el cuerpo.
No pude apartarla,  grite a Kevin para que me ayudara, pero el... había desaparecido de nuevo. Me volvi a quedar dormida.

Despierto con mas golpes, ruidos, la casera.



miércoles, 10 de julio de 2013

Tu silencio

Si miro para atrás... puedo ver la imprudencia de aquel instante en el que me deje caer en tus manos. Como una pluma que de lado a lado acuna el aire al compás del vaivén de tus pupilas.


Y es que a mi... a mi no me duele la verdad, me duele tu silencio.


un año...

me agreden si pronuncio al "innombrable" y aunque ese dolor no se equipare al que mi corazón a derramado por todo este tiempo... me recuerda que quizá ya va siendo hora de olvidarte. 

Ya ha pasado un año... 

‪#‎adiosniñoingrato‬
‪#‎caramelodeliciosoyanoteamo‬
‪#‎medueleelcorasin‬
‪#‎sebuscanuevamusa‬
‪#‎nowtheballisrolling‬
‪#‎punto‬

lunes, 1 de julio de 2013