domingo, 7 de agosto de 2016

ENSANCHAMIENTO

Su corazón cedía y cedía hasta costarle respirar. Ya no aflojaba. Cargaba con él a cada lado deseando olvidárselo en cualquier descuido, en cualquier esquina. 
Pero NO.
Hasta la brisa más liviana lo hacía reaccionar brotandole sus ojos de mares. 

Entonces se detenía y se preguntaba cómo había llegado hasta allí.

Y de pronto... se veía descifrando cada decisión causante de aquel ensanchamiento, tomando conciencia de que ELLA era la ÚNICA RESPONSABLE. 

Y seguía caminando. 

LOVE•


sábado, 23 de enero de 2016

A veces sueño despierta

Me encontré corriendo por el bosque completamente desnudo. Corría como un animal salvaje escapando de su depredador. Mis venas estaban hinchadas, apunto de explotar.  Me movía con gran agilidad por el terreno entre troncos que se cruzaban a mi paso y maleza que arañaba mi piel. El sudor caía por mi cuerpo escociendo las heridas que me hacia por el camino.Cada vez esquivaba los obstáculos con menor esfuerzo. Saltos y zancadas levitaban mi cuerpo por momentos, parando el tiempo.

De repente llegue al final de esa carrera, un gran precipicio cortaba mi paso. Sabia que no podía parar. Salte sin pensarlo, cuando unas grandes alas se desplegaron de mi cuerpo. Una sensación de vértigo me inundo por un momento. Me inclinaba sin control hasta que pude manejar el vuelo. Cortaba el viento con cada movimiento creando diferentes melodías. El aire era tan fresco y húmedo, que casi no sentía mi propio cuerpo. Me deslizaba en el aire a gran velocidad hasta que las fuertes olas del final del precipicio empezaron a mojarme. 

Entonces me sumergí en el mar y comencé a bucear enérgicamente. Pronto me di cuenta de que no necesitaba salir a la superficie. Aumente más y más la velocidad. Mis piernas comenzaron a vibrar hasta que de pronto desaparecieron. Mi cuerpo cambio en segundos adaptando mis extremidades a una nueva anatomía. Ahora podía avanzar aún mas deprisa. Comencé a escuchar un ruido ensordecedor, era como un gran pitido que taladrada mis frágiles tímpanos. Una luz blanca se asomaba en la lejanía. Cada vez era más intensa. Casi me cegaba pero un impulso inexplicable me condujo hacia ella.

Y de pronto me desperté.