Camino, te busco.
Se qué estas cerca, te siento.
Imagino tu nombre, te espero.
Cierro los ojos, te encuentro.
Me reconoces, te quiero.
Y allí estarás, donde siempre nos miramos, donde sin decir nada siempre hablamos. Y me acariciarás, así... suavemente... deslizando tus dedos hasta mi nuca. Sin decir nada.