Retraso el momento en el que se acaba el día. Jessiiiii… aguanta un poquito mas, quiero ver amanecer. Y aunque hace rato ya que la luna entra por mi ventana, me niego a que acabe el día. Y es que hoy, volvió a ser genial. Fue un día de perderme y encontrarme, de reirnos, sonrojarnos y de recordar los días en los que nos conocimos. Un día de miradas, besos y abrazos. De dulces paquistaníes, comida africana y cena hindú. De bailes, palmadas y gente alegre con la que me gusta compartir mi vida. Adoro estos días.