sábado, 13 de julio de 2013

roomiescrazyafterparty

Yo nunca bebia, pero semanas antes habia decidido que queria desmelenarme. 

Un poquito, pero solo un poquito.

Y amanecí… aturdida, y fuera de tiempo, no sabia que hora era ni donde me encontraba. Estaba bien confusa. Me costo volver a la realidad mientras despegaba mi cara de aquel cojin de raso purpura, sumergida en un inmenso charco de babas casi solidificadas. Intente levantarme y al mirar al suelo me encontre a Kevin. Allí estaba él, aquel chico rubio, que en contra de todas las normas prestablecidas dormia, comia y orinaba… en los lugares y en las formas mas extrañas que uno puede imaginarse.
Le esquive como pude… un brazo, la cabeza, su pelo rubio enmarañado, otro brazo… pero justo en aquel instante se desperto y en un intento de abrazarme me tiro al suelo. Caí desplomada sobre el, semi desnuda y empapada en el sudor que envolvia hasta las paredes. No consegui sacar las fuerzas para levantarme asi que me quede alli, durmiendo un poco mas.


Después de un tiempo indeterminable unos ruidos me despertaron, abri un ojo y vi mi brazo extendido sobre el suelo, en mi muñeca un reloj bien caro, de propietario desconocido que decia: Tuesday, 17:41.
Martes?! Madre mia! que habia pasado aquí?! La fiesta en casa fue el sábado…

Consegui soltarme de las garras cariñosas de aquel chico escoces y me dirigi a la cocina. Necesitaba beber algo o iba a morir de inanición. Fui a abrir la puerta pero había algo que lo impedia. Intente abrirla lo suficiente para poder ver lo que estaba entorpeciendo mi paso. No lo consegui así que decidí regresar y despertar a Kevin. Necesitaba beber algo que no fuese aquella agua clorificada que daban las viejas tuberías del aquel edificio.

Lo golpee varias veces, lo estire del pelo, lo escupí, le arranque los pelos de los pezones pero el no se inmutaba. Así que pensé que debía endurecer los procedimientos para lograr mi objetivo. Entonces puse mi trasero en su cara y cuando estaba apunto de escoger la clase de flatulencia que quería que experimentara… como un animal salvaje en celo se despertó. Y con su rostro entre mis nalgas escuche…

-I wanna beer!  Esas fueron sus primeras palabras. Si!

Le explique que necesitaba ayuda, que algo estaba bloqueando la puerta de la cocina. Y que si queria una cerveza tenia que ayudarme a apartar aquello que fuera. Extendio su mano para que lo ayudara a levantarse, pero mis pies resvalaron en una mezcla de suciedad, cerveza y sudor, y caimos al suelo. No pudimos levantarnos y volvimos a quedarnos dormidos uno encima de otro.


Quiza unas horas, o unos minutos mas tarde, quien sabe, me volví a despertar con más ruidos. Me levante, esta vez con mayor facilidad y me dirigí a descubrir de donde procedian aquellos golpes. Supuse que era Kevin porque habia desaparecido de mi lado. Y si, allí estaba el, golpeando aquella puerta. Sin duda queria una cerveza.
Lo ayude y juntos pudimos apartar aquello que nos separaba de la nevera. 
Cuando abrimos la puerta, yo no podía creer lo que mis ojos estaban viendo...
Un piano en nuestra cocina?!

-What that fuck -grito Kevin.

Le mire y su cara de asombro lo delataba. Se metió las manos en sus pantalones y saco la prueba del delito: las llaves del restaurante italiano donde precisamente... tocaba un piano. El mismo piano que estaba en nuestra cocina. Dios mío… no quería ni pensar en lo que había ocurrido en este intervalo de tiempo, en el que, por lo que parecía... se nos había ido la mano. Preferí olvidarlo, me gire para abrir la nevera y al intentar tirar del asa, mis manos sujetaron algo palpablemente muy diferente a lo que esperaba. Un tobillo, era un tobillo, con un zapato realmente extravagante y hortera. Mi mirada continuo por aquella extremidad. Esas piernas esbeltas y delgadas solo podían pertenecer a Laura, nuestra otra compañera de piso. Y sí, así era… Ella estaba tumbada sobre la encimera, con un brazo sobre el otro, justo enfrente de la ventada que daba a la calle. Vivíamos en un bajo, y cuando mire para afuera  pude ver que teníamos espectadores. Genial...
De pronto un flash me cejo. Retrocedí hacia atrás, resbalé y me volví a caer al suelo. Mi rodilla aterrizo sobre un rallador de cocina, yo siempre tan afortunada... Empecé a sangrar inmediatamente y en un intento de cubrirme la herida con mis manos vi que el suelo estaba cubierto por un charco inmenso de chocolate fundido.

Esto solo puede ser cosa de Laura -pense. 

Levante la vista hacia arriba. Ella seguia en la misma postura, pero veia que hacia esfuerzos por moverse. Finalmente se giro, rodo por la encimera y aterrizo sobre mi. Estaba desnuda, pero su pelo largo y el chocolate le cubrían casi todo el cuerpo.
No pude apartarla,  grite a Kevin para que me ayudara, pero el... había desaparecido de nuevo. Me volvi a quedar dormida.

Despierto con mas golpes, ruidos, la casera.