Si, soy una romántica, una romántica de mierda.
Y tu... Ojalá aprendas a respetarte a ti mismo, ojalá aprendas a ser quien eres. Pues quien miente o actúa a cada instante, acaba por hacer de su vida su propio infierno.
Abre los ojos.
Ojalá algún día aprendas también a respetar a las mujeres. A no jugar más con sus sentimientos para satisfacer tus vacíos emocionales.
Que dios te ampare. Y que escuche tus plegarias cuando estés hasta el cuello de tu propia mierda.
Yo... le doy gracias una vez más por mostrarme el camino en un intento hacia la autodestrucción. Esta vez me quede al filo del abismo, si. Pero vamos aprendiendo... a palos.
Al fin y al cabo, para eso vine.