Cerré los ojos y apreté mis mandíbulas contra tu pecho.
Acariciabas mi cabello para que no me doliera tanto mientras tu te sumergías en mis adentros.
Querías saberlo todo, sin consecuencias.
Aunque conscientes de ellas ya predecíamos el futuro.
Pero ya no importa. No tengas miedo. Que yo soy agua.
Sostén mi mano que no cubre y las olas ya se calmaron cuando viniste a buscarme aquella noche.
Y aunque trates de huir de tus sombras, de tu pasado, puedes volver aunque te equivoques.
No tengas miedo. Que yo te amo eternamente.
Como algo pactado.
Vuelve, que a mi piel le falta la tuya y que ya estoy harta de abrazar mis almohadas imaginandote que estas aquí. Imaginándome el latido de tu corazón que es banda sonora para mi alma.
Deja de vagar por tus desiertos, que yo puedo verte tras ese velo.
Y mira bien, que estoy justo ahí, a tu lado, sonriéndote.
Tu me miras, tu me amas, pero amor… déjame salir de nuestro futuro, que yo quiero vivir el presente. Que no quiero que se me pase la vida escribiéndote en este papel nublado. Nademos juntos río abajo como aquello que somos, que yo te quiero así y ahora.
miss u...