Es como un choque de trenes, como dos burbujas que explotan en su encuentro.
Voy caminando y apareces a lo lejos. La calle acorta nuestro encuentro a cada paso. Nuestras miradas se clavan y nuestras almas se reconocen. Pero de repente el espacio se congela y solo podemos mirarnos.
Tus labios, los míos, queriendo acercarse.
Tu piel, la mía, deseando encontrarse.
Tan eterno y fugaz ese instante... que mi corazón se encoge cuando a lo lejos... te desvaneces.
Pd: Sé que algún día nos volveremos a reencontrar y todo... todo será como en mis sueños.