domingo, 14 de octubre de 2012

Dream machine

Me encontré corriendo por el bosque completamente desnudo. Corría como un animal salvaje escapando de su depredador. Mis venas estaban hinchadas, apunto de explotar. Me movía con gran agilidad por el terreno entre troncos que se cruzaban a mi paso y maleza que arañaba mi piel. El sudor caía por mi cuerpo escociendo las heridas que me hacia por el camino.Cada vez esquivaba los obstáculos con menor esfuerzo. Saltos y zancadas levitaban mi cuerpo por momentos, parando el tiempo.

De repente llegue al final de esa carrera, un gran precipicio cortaba mi paso. Sabia que no podía parar. Salte sin pensarlo, cuando unas grandes alas se desplegaron de mi cuerpo. Una sensación de vértigo me inundo por un momento. Me inclinaba sin control hasta que pude manejar el vuelo. Cortaba el viento con cada movimiento creando diferentes melodías. El aire era tan fresco y húmedo, que casi no sentía mi propio cuerpo. Me deslizaba en el aire a gran velocidad hasta que las fuertes olas del final del precipicio empezaron a mojarme.

Me sumergí en el mar y comencé a bucear enérgicamente. Pronto me di cuenta de que no necesitaba salir a la superficie. Entonces aumente más y más la velocidad. Mis piernas comenzaron a vibrar hasta que de pronto desaparecieron. Mi cuerpo cambio en segundos adaptando mis extremidades a una nueva anatomía. Ahora podía avanzar aún mas deprisa. Comencé a escuchar un ruido ensordecedor, era como un gran pitido que taladrada mis frágiles tímpanos. Una luz blanca se asomaba en la lejanía. Cada vez era más y más intensa. Casi me cegaba pero un impulso inexplicable me condujo hacia ella.
Desperte.