Sus manos... delicadas,
eran la pasarela al mismo cielo.
Acariciaba ese piano anhelando acariciar su piel,
y envuelto en sus recuerdos
el meditaba su vida cada noche.
Sus dedos se fundían con la intensidad de sus emociones,
con la intensidad, de cada melodía.
En esa ciudad... tan lejos de ella...
P.D: For you Kevin, thanks for taking me far with your music
You´re really great
