miércoles, 18 de junio de 2014

Rey luciérnaga

Rey gato 
Rey luciérnaga 
Rey fosfato 
Así lo llamaban. 

Paseaba por su reino de cristal posado en las nubes. Firme y elegante, a su paso, las paredes de aquel reino laberíntico se desvanecían. Desde allí observaba a los habitantes de aquel mundo. Su mundo, pero que tan poco le pertenecía. Mandaba presentarse ante él a todos aquellos quienes fueran mínimamente felices. Y es que el no soportaba las sonrisas, y el más mínimo gesto de cariño o empatía lo hacia enfermar. 
Cubiertos en blancos ropajes, se arrodillaban ante el. Y con el miedo clavado en los ojos levantaban la cabeza suplicándole clemencia. El los miraba fijamente y les robaba el alma sin piedad. Y es que en el reino del rey luciérnaga nadie tenía derecho a ser feliz.