jueves, 24 de julio de 2014

Mirar para atrás no es una opción

Allí donde nunca estuvimos hay más vida. Y es que a veces basta con cerrar una puerta para que otras muchas se habrán. Con un poco de amor, eso si! para que el caminar nos traiga paz a nuestros corazoncitos. Ahora cierro los ojos y siento el aire cálido que me recuerda porque estoy aquí sentadita, tan lejos de ti. 


Tu elegiste tu camino,

y ahora... me toco a mi. 


Ella me llama valiente. 

Yo... sonrio orgullosa.