Me guardaste cerca.
Casi olvidada.
Tu vida,
perdida en un mar de ilusiones
te arrastraba sin rumbo,
sumergiéndote en las más oscuras profundidades,
en las que, siempre...
pedías mi rescate.
Algún día,
puede que algún día mi amor,
el océano vare.
Puede.
Algún día.
Pero yo... ya me canse de que me arrastrara tu marea.